+ Quiero terminar esto de la mejor manera, Vir.
+ Una cosa es intuir que el final de la relación se acerca y otra oír de la boca de tu marido que quiere divorciarse.
+ Aquel hombre orondo y pagado de sí mismo se siente protagonista.
+ El rostro de Virginia está completamente desencajado.
+ Así me confesó quién era el chico que le gustaba.
+ Era Lázaro. Imagino que ahora te llamará a ti también.
+ Virginia le cuenta a Jonathan la conversación que ha mantenido con el director del Rubén Darío.
+ Eso significa que desde arriba se están tomando muy en serio el caso del Asesino de la brújula.
+ El alcalde se rasca la oreja y cruza las piernas.
+ Ese asunto le corresponde a la Policía Judicial y a la UCO. You estoy al margen.
+ Entonces, ¿no va a confirmarle a la audiencia, a sus votantes, que el coletero y la brújula pertenecen a dos de sus profesores?
+ Aquella es la gota que colma el vaso.
+ Julia mira a su amigo que se encoge de hombros.
+ Mil gracias por invitarme. Pero que sepas que con esto no tendrás mejores notas en Matemáticas, ¿eh?
+ El chico tiene las manos situadas en la cintura de la chica y ella le rodea el cuello con los brazos.
+ Quiero algo a cambio de mi silencio.
+ Lo último que está probando es la famosa jugada del caballo partiendo desde varias casillas.
+ En menos de un minuto logra resolverlo.
+ ¿Ese ese el tipo de chico que le gusta a Julia?
+ La chica coloca su cara delante de la de Emilio.
+ ¿Me lo preguntas a mí? Tú eres la experta en ajedrez y en Magnus Carlsen.
+ Pero la paciencia no es precisamente su fuerte.
+ Comida por los nervios, le pide un segundo y abre el bolsillo de su mochila.
+ Los ojos de Pedro Soria se le van a salir de las órbitas.
+ Solo hacen su trabajo para obtener resultados lo antes posible.
+ Julia, estoy nervioso. Me tiemblan las piernas.
+ Las palabras del chico llegan entrecortadas. Incluso ha dudado cuando ha dicho "mi casa".
+ El que más le impone es el sargento Peñaranda, de la UCO.
+ Todos saludan a Julia estrechándole la mano amablemente.
+ Voy a despedirme de Peñarando. Ahora vengo.
+ Los dos son igual de culpables.
+ ¿Podemos hablar? pregunta él con decisión.
+ Va camino de su casa, en donde le están esperando.
+ No nos ha llegado ninguna notificación a casa para que te persones a declarar.
+ Vamos de susto en susto.
+ Emi, mucho ánimo. Todo irá bien. Te lo dice una Supernena.
+ Emilio escucha una carcajada de Julia que le encanta.
+ No seas cabezota y escúchame. Soy abogada y sé muy bien de lo que hablo.
+ Ya os dije que no me importa lo que hagáis con vuestras vidas.